miércoles, julio 29, 2009

Las Furias


Son la personificación de la venganza y del antiguo concepto del castigo. Su misión era castigar los crímenes humanos.
Nacieron del esperma y la sangre que cayeron sobre Gea cuando Crono castró a Urano.
Son deidades primitivas que no reconocen, en analogía con las Moiras, la autoridad de los dioses Olímpicos.
Eran tres: Alecto, Tisífone y Megara. Moraban en el Érebo (las tinieblas infernales) y se las representaba como demonios femeninos alados, el pelo lleno de serpientes y con un puñal en una mano y una antorcha o un látigo en la otra.
Comparadas a menudo con perras, perseguían sin descanso a sus víctimas hasta volverlas locas. Cuidan de que se prolongue el orden religioso y cívico, castigando con especial atención el asesinato y los crímenes contra la familia.
El culpable, exiliado, errará perseguido por ellas hasta que purifique su crimen.
Dictan a Altea su crimen contra Meleagro por haber asesinado a sus tios, persiguen a la familia de Agamenón por el sacrificio de Ifigenia, obligan a Clitemestra a matar a su esposo, castigándola luego por mano de su hijo y, finalmente, persiguen a éste como asesino de su madre. Tienen que ver también en la maldición que pesa sobre Edipo.
Más tarde se cree que desempeñan el papel de torturadoras de los muertos en los infiernos. Se las llamaba a veces euménides, las bondadosas o benévolas, para halagarlas y no provocar su cólera. Los romanos las identificarían más tarde con las Furias.

jueves, mayo 15, 2008


La leyenda del Chupacabras, comenzó en 1992, cuando los periódicos de Puerto Rico, El Vocero y El Nuevo Día, comenzaron a divulgar las matanzas de muchos tipos de animales diversos, tales como pájaros, caballos, y cabras. En ese tiempo era conocido como El Vampiro de Moca puesto que algunas de las primeras matanzas ocurrieron en la pequeña ciudad de Moca. Mientras que al principio se sospechó que las matanzas fueron hechas aleatoriamente por algunos miembros de un culto satánico, eventualmente estas matanzas se comenzaron a dar alrededor de la isla, y muchas granjas divulgaron pérdidas de vida animal. Las matanzas tenían un patrón en común: cada uno de los animales encontrados muertos tenían uno o dos agujeros pinchados alrededor de sus cuellos.
Algunos supuestos testigos reportaron avistar una figura pequeña color verde oscuro, alrededor de las áreas de las matanzas, dando a los reporteros y la policía, la sensación de que los chupacabras podían, en hecho, ser una figura
extraterrestre; comenzando de esta forma la idea popular de que se trataría de una entidad alienígena.
Poco después de darse a conocer mundialmente las muertes animales en Puerto Rico, otras muertes animales comenzaron a ser reportadas en otros países, tales como República Dominicana, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, los Estados Unidos, más notablemente en México. En Puerto Rico y México, El Chupacabras gano estatus de leyenda urbana. Las historias del Chupacabras comenzaron a ser lanzadas varias veces en los noticieros norteamericanos e hispanos a través de los Estados Unidos, y se generaron productos comerciales del Chupacabras, por ejemplo: camisetas y gorras de béisbol.
En donde más auge tuvo este fenómeno y leyenda fue en México, o al menos en el norte del país, fue en el municipio de El Álamo, en el estado de Nuevo León, ya que ahí se reportaron muchos animales muertos, en su mayoría cabras, a supuesta causa del Chupacabras. Incluso en forma sarcástica se le relacionaba con el Ex-Presidente Calos Salinas de Gortari.


Características de los ataques
Los animales muertos, presuntamente por el ataque del chupacabra, no presentan
sangre en sus cuerpos y presentarían como heridas un solo agujero; a diferencia de otros depredadores que en su mayoría, destrozan el cadáver.
Comúnmente ningún animal reacciona alarmado o presentan algún tipo de resistencia. ejemplos: Dueños comúnmente no reportan ruidos extraños, y ni siquiera ladridos de perros guardianes de sus animales; es más, los canes al ser observados posteriormente, reaccionan de forma muy extraña, y en algunos casos asustados.
Se indica comúnmente la falta de huellas del animal atacante, o si se presentan son escasas; similares a las de un canido de gran tamaño, algunas de las cuales presentan una prolongación en forma de talón. También llama la atención que estas pisadas se encuentran a diferentes distancias (4 a 5 metros), indicando que poseerían una gran habilidad para saltar.
Comúnmente no hay testigos directos de los ataques.
La mayoría de los ataques que no corresponden a estas características, normalmente luego de una investigación, corresponden a ataques de algún tipo de animal nativo o introducido en la zona del ataque (es el caso de los
ratones hocicudos como el hocicudo rojizo que atacarían a los animales pequeños, o los perros); o ataques falsos de origen humano (normalmente para hacerse famosos)