viernes, septiembre 15, 2006

Diablo



El diablo en la mitología es una figura que en muchas religiones actuales representa la encarnación suprema del Mal.

El término proviene del latín diábōlus, y éste del griego διάβολος diábolos (‘calumniador’), que a su vez deriva de διαβάλλω día-ballö (‘calumniar’, ‘dividir’).

En la Biblia en Macabeos (texto griego) encontramos la palabra diábolos con el significado de ‘adversario’, ‘enemigo’. También en algunas ocasiones incluye el sentido de ‘acusador’ o el de ‘calumniador’.

En las religiones judeo-cristianas se identifica con este nombre al que es el principal enemigo de Yahvé Dios y de todos los que adoran al Dios Verdadero. El Libro de Apocalipsis identifica como una sola persona; a Satanás del Libro de Job , al Diablo del evangelio de Mateo (Mateo, la Serpiente Original de Génesis y al Gran Dragón de Apocalipsis, como un sólo personaje


En la Biblia explica el origen del Diablo como uno de los ángeles de Dios que se hizo malvado . Se infiere que es una criatura espiritual de la familia angélica de Yahvé Dios . Aunque la Biblia no dice su nombre original, se ganó el nombre con que se le describe en ella por su rebelión contra Dios, a causa del deseo por la adoración que todas las criaturas inteligentes rendían al Creador. Según mitos no canónicos era el ángel que guardaba el trono del dios Yahvé, pero por su orgullo de querer convertirse en otro dios fue arrojado del cielo junto a una tercera parte de los ángeles. El texto de Isaías 14.12-15 podría referirse a esta historia. Sin embargo el último versículo de este texto muestra que este relato se aplica a un hombre. Aunque el relato habla de su ambición por llegar más allá de las estrellas de Dios, en la Biblia se suele referir como estrellas a los reyes de Israel (y posteriormente de Jerusalén) del linaje de David descendiente de Jacob .

La existencia del diablo fue establecida, en el cristianismo, en 1215 durante el cuarto Concilio de Letrán. En 1974, el papa Pablo VI dijo: "El demonio existe, no sólo como símbolo del mal, sino como realidad física".

miércoles, septiembre 06, 2006

Aurora boreal


Aunque sus causas están ya bastante bien explicadas, la aurora boreal permaneció durante muchos siglos
entre las curiosidades científicas, y su existencia aún sigue rodeada de fascinantes misterios. Siempre se
forma en lugares concretos de la atmósfera superior, con apariencia de arcos llameantes.

Las auroras, tanto la boreal como la austral, suelen producirse, en dos franjas que rodean, respectivamente
los polos norte y sur, y por lo general, se desplazan de oeste a este. El hecho de que sean casi perpendicular a la dirección de la aguja de la brújula permite suponer una relación con el campo magnético terrestre.

Los cielos árticos, y sobre todo en el norte de Canadá, Alaska, Noruega y Spizbergen, son el escenario
más frecuente de estas magníficas exhibiciones, ya que son mucho más oscuros y despejados que los cielos de las regiones más pobladas de Europa. La mejor época para observar la aurora boreal es en Febrero, cuando las zonas de altas presiones barométricas permanecen estacionarias sobre la región polar
durante semanas enteras.

Durante este período, se pueden ver auroras casi todas las noches despejadas, aunque cuando hay luna
resultan mucho menos espectaculares. A través de la luz de la aurora se pueden divisar las estrellas más
brillantes, pero cuando el fenómeno es más intenso produce luz suficiente como para leer.

Por lo general, la aurora aparece como una larga franja o cortina ondulada, aunque a veces no se ve más
que una masa difusa y sin forma, pero luminosa.

El primer indicio de que va a producirse una aurora suele ser la aparición de un arco de luz verde en el cielo del norte, poco después de la puesta de sol, y suele durar aproximadamente una hora sin apenas cambio. Si la perturbación magnética se extingue, el arco se desvanece, pero si se intensifica, el fenómeno entra en la fase de arco activo.

El borde inferior del arco se hace más fino y adquiere un llamativo brillo azulado, desplazándose con rapidez hacia el sur. Al mismo tiempo, la forma del arco se descompone en rayos paralelos o haces de rayos, que se extienden hacia arriba, en dirección al cenit, y por lo general se desplazan de este a oeste a lo largo del arco. Si el fenómeno continúa ganando intensidad, comienza la tercera fase.

Esta fase, la corona aural, es la más espectacular aunque dura muy poco. La cortina se encuentra ahora casi encima y, mirando en su interior, se puede observar una formación circular, semejante a una corona, hacia la que convergen los rayos y estrías. De vez en cuando, la corona se funde, transformándose en un abanico de luz que cubre el cielo; otras veces, inicia rápidas pulsaciones, emitiendo miles de rayos en cascada.

Cuando la corona se desvanece, comienza un período de actividad auroral errática, que en las islas
Shetland, al norte de Escocia, se denomina "los alegres bailarines". Se trata de un despliegue de franjas
o puntos de luz que aparecen y desaparecen rítmicamente, a veces acompañados de llamaradas, en un espectáculo deslumbrante.

Lo más curioso es que mucha gente asegura oír chasquidos y crujidos durante las manifestaciones aurorales más violentas. Estos sonidos no se deben a ondas sonoras generadas por la aurora; lo más
probable es que se produzcan a nivel del suelo y se deban a algún fenómeno eléctrico y/o magnético,aún sin detectar, que acompaña al despliegue visual.

Pero aún después de conocer tantas cosas sobre este maravilloso y bello espectáculo que nos brinda el cielo, la aurora aún conserva su misterio.